I wouldn't steal
I wouldn't steal (Campaña de los Verdes europeos)
Todos contra el canon
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I wouldn't steal (Campaña de los Verdes europeos)
Todos contra el canon
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María
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Etiquetas: english, español, qué está pasando, video
Creo que puntualizar que la imagen sobre estas líneas está realizada con un bolígrafo bic azul sobre papel lo dice todo. Es Windybrighton, maravilloso lugar, a propósito, y el sujeto que me ha dejado boquiabierta se llama Juan Francisco Casas.
Su página oficial, que ya puede ir construyendo rápido. :)
Su obra en Artnet.
Y el especial de la Galería Fernando Pradilla, donde expone estos días.
La imagen, por cierto, la he sacado de El País, y aquí hay más.
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Su trabajo como fotógrafo internacional ha hecho que fuera testigo de muchos de los diferentes conflictos bélicos y desastres sociales de los últimos años, desde las hambrunas en África hasta la limpieza étnica de la antigua Yugoslavia o el azote del SIDA.
Podemos encontrar muchas de las obras de Nachtwey, algunas extraordinariamente duras, en su página oficial, encabezada por la cita que da comienzo a esta entrada.
Existe igualmente un documental, War Photographer, en las que el propio fotógrafo narra sus experiencias y sentimientos acerca de los horrores que ha venido retratando en su trabajo. Si queréis conocer más al hombre tras la cámara, hay algunas interesantes entrevistas en línea.
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Etiquetas: english, español, para ver, qué está pasando, que paren el mundo que me bajo
Me arrepiento de tanta inútil queja,
de tanta
tentación improcedente.
Son las reglas del juego inapelables
y justifican toda, cualquier pérdida.
Ahora
sólo lo inesperado o lo imposible
podría hacerme llorar:
una resurrección, ninguna muerte.
Ángel González.
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Etiquetas: español
Nos enteramos por El País de que controladores aéreos portugueses escucharon ayer en onda media que una posible amenaza terrorista se cernía sobre París. Comunicaciones similares ya habían sido detectadas por servicios de vigilancia estadounidenses.
Lo que nos ha sorprendido es la solidaridad del gobierno de Gales, que, según el diario nacional, se ha tomado muy en serio estas amenazas, sobre todo tras la muerte de varios turistas franceses en Mauritania no hace mucho. Estos galeses... cuando se ponen fraternales no hay quien los pare... :)
He tomado una captura de pantalla de la noticia, no vaya a ser que alguien la lea y decida editarla... ya, soy muy inocente.
De hecho, aún hay más... si seguís leyendo veréis que, copio, "Este hecho, incluso, ha llevado al Gobierno francés a recomendar la anulación del rally Lisboa-Dakar." De lo que podemos deducir que nadie les ha dicho que ya está anulado desde hace una semana. ¿O es al que ha perpetrado el artículo al que nadie se lo comentó en su día? ¿Ni sus compañeros? Qué mala leche...
Mejor no sigo...
Lo preocupante no es que este ser humano necesite, como poco, un diccionario. El problema es que podría escribir una entrada como esta todos los días.
Me vuelvo a la cueva.
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Etiquetas: español, hay que joderse

New study estimates 151 000 violent Iraqi deaths since 2003 invasion (WHO-OMS)
New study says 151,000 Iraqi dead (BBC News)
Un nuevo estudio asegura que 151.000 iraquíes han muerto desde la invasión de EE UU (El País)
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Etiquetas: english, español, qué está pasando, que paren el mundo que me bajo, sin palabras
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Etiquetas: english, español, para ver, una sonrisa, video
Antonio Muñoz Molina en El País, 15/12/2007
Voy en el metro a media mañana camino de una de mis librerías más queridas de Madrid y aunque llevo abierto el periódico miro de soslayo con un gesto reflejo cada vez que entra en el vagón alguien con un libro en las manos. No siempre es fácil identificar su título, y hay que tener mucho cuidado para que la curiosidad no se confunda con la metijonería. Es como ser un mirón digno que por nada del mundo quiere verse metido en un trance embarazoso. El libro está a veces en una posición casi horizontal, para que reciba mejor la luz del techo, y no es cuestión de adelantar la cabeza y torcer el cuello queriendo mirar la cubierta desde abajo. ¿Cuál será ese libro de bolsillo tan grueso del que no ha apartado los ojos ni siquiera al dar una zancada desde el andén ese lector que acaba de sentarse frente a mí? Lo ha doblado por la mitad, con riesgo de descuadernarlo, lo aprieta como estrujándolo entre las dos manos. Es un joven de veintitantos años con el pelo encrespado de rizos casi africanos, sin afeitar, con una mochila pequeña a la espalda. Da la impresión de que se levantó de la cama con el libro en la mano y que pasó así con él delante del espejo del baño.
Mantengo la vigilancia mientras leo el periódico. El titular de la primera página es el desastre de los índices escolares de lectura en España. Sólo hace unos días la enigmática ministra de Educación aseguró que ella no ve ningún problema en que los chicos usen el teléfono móvil mientras están en clase. La enseñanza pública se deteriora irreparablemente en España gracias a una conspiración de ignorancia tramada desde hace años por la chusma política y la secta pedagógica y las autoridades ya tienen un culpable: el franquismo. Quién si no. Como mi tierra natal está incluso a la cola del desastre leo que la consejera de Educación de la Junta de Andalucía ha descubierto una causa todavía más lejana: nuestro atraso histórico. A ellos, los socialistas que llevan gobernando en Andalucía un cuarto de siglo, que los registren.
Pienso en mis maestros, los que me enseñaron contra viento y marea a leer y a escribir y a amar el conocimiento en años de oscurantismo y pobreza; pienso en tantos profesores vocacionales y derrotados que conozco, en las cartas despectivas o perdonavidas o del todo insultantes de pedagogos y expertos, de enchufados de diverso pelaje, que he recibido sin falta cada vez que he escrito sobre las quejas amargas de mis amigos profesores y sobre lo que yo estaba descubriendo con mis propios ojos con sólo hojear los libros de texto de mis hijos y escuchar las historias que me contaban al volver de la escuela.
A los expertos, a los gurús de la jerga psicopedagógica y a los enchufados no les cabía la menor duda: los que alertábamos sobre la degradación de la enseñanza nos habíamos vuelto de derechas y no sabíamos nada, no entendíamos de nada. Ellos sí que entendían: a la vista están los resultados. Cierro el periódico con asco y el hombre joven que leía frente a mí levanta los ojos de su libro. A mi atención de espía le basta un segundo para descubrir el título: es el Viaje al fin de la noche. Ahora parece evidente que el aire de ligero trastorno que tenía ese hombre desde que entró en el vagón procedía de la lectura de Céline. Vamos en el mismo tren de la línea 4 pero su viaje es mucho más hondo y más terrible, un descenso de fiebre por los espantos del mundo. Yo voy por los túneles del metro de Madrid y por el presente inmediato y más bien desolado del periódico: él por las trincheras de la guerra, por la miseria de los suburbios proletarios de París, por el Nueva York futurista de los años veinte, por las tinieblas coloniales del Congo que ya había roturado para la literatura Joseph Conrad.
Ahí lo dejo, sumergido en el libro, continuando su viaje, con su barba de varios días y su mochila de vagabundo celineano. ¿Cuántos lectores como él no llegarán a existir gracias a la gran conjura de los necios y de los comisarios políticos que ha asolado la educación española? Pero no se trata sólo de esa embriaguez, del dulce vicio que le acompaña a uno en la soledad y le hace gratos los minutos de un viaje en el metro: mucho más grave es que la escuela esté fracasando en su tarea de despertar en cada uno sus mejores facultades, de actuar como palanca de progreso social. ¿Qué porvenir laboral tiene un hijo de trabajador o de inmigrante que a los quince años no es capaz de comprender un párrafo de tres líneas? ¿Qué podrá aprender sobre la complejidad del mundo y la de su propia alma quien no cuenta con la luz de las palabras escritas? El nivel cultural y académico de los padres es factor decisivo, asegura el periódico. Subiendo por las escaleras del metro me pregunto con ira y dolor qué habría sido de mí, de tantos de nosotros, si no hubiera sido por la escuela y por el instituto. Nuestros padres, niños en la guerra, escribían y leían con dificultad. En nuestras casas, donde había tan poco, mal podía haber libros. La escuela nos hizo lo que somos.
Soy lo que he leído. Me gano la vida gracias a que existen lectores. En el escaparate de la librería distingo con expectación impaciente el libro que vengo buscando. Verlo me da tanta felicidad como descubrir en un escaparate de la infancia la cubierta en colores de una novela de Julio Verne. Son Los ensayos de Montaigne que acaba de publicar Acantilado, editados y traducidos admirablemente por Jordi Bayod Brau. Muy pronto el gozo de las manos se añade al de la mirada: sopeso el volumen, paso los dedos por su tapa tan sólida, lo abro y rozo las páginas con las yemas de los dedos, y al hacerlo percibo un olor exquisito de papel y de tinta. Por cualquier página que se abra este libro ilimitado se reconocerá la voz sabia y serena, la inteligencia irónica y voluble, la curiosidad entre erudita y chismosa de aquel hombre feliz que se retiró hace más cuatro siglos a escribir y a leer en la biblioteca circular de su torre. Como Cervantes o Shakespeare si empezamos a leerlo nos acompañará a lo largo de toda nuestra vida, y a medida que pase el tiempo y sigamos leyendo nos enseñará cosas que ni siquiera habíamos sospechado en las primeras lecturas. Como el señor don Quijote de la letanía de Rubén el señor de Montaigne nos asistirá en nuestra diatriba contra los fanáticos y los propagadores de la ignorancia, contra los sinvergüenzas, contra los estafadores de la jerga psicopedagógica, contra los políticos que sólo pueden eternizarse en su parasitismo gracias a una ciudadanía analfabeta y embotada. En el viaje de vuelta soy yo quien entra en el vagón del metro con la nariz hundida en el libro, quien se queda tan absorto leyendo a Montaigne que cuando levanta los ojos descubre que se ha pasado de estación.
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Qué mal domingo, qué mal octubre.
Fallece Juan Antonio Cebrián.
Una murciélaga.
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Etiquetas: Birmania Libre, english, español, hay que joderse, qué está pasando, que paren el mundo que me bajo
Qué vergüenza... el avión personal de cualquier trasero político de este país debería haber ido a recogerlos personalmente.
La familia ecuatoriana del soldado muerto en Afganistán no puede viajar a España (El Mundo)
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Etiquetas: español, hay que joderse
No me lo quiero imaginar cuando crezca... :)
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Abandoned girl sparks global hunt (BBC News)
Una niña abandonada en Australia desencadena una búsqueda en tres países (El Mundo)
Body found in abandoned girl case (BBC News)
Hallan un cadáver que podría ser el de la madre de la niña abandonada en Australia (El Mundo)
-Actualizado el miércoles 19 de septiembre-
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Los rostros de los indígenas (El Mundo)
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xkcd.
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Angelito... Se me ponen los pelos de punta. Citamos:
"Un vecino de Robledo de Chavela, municipio madrileño situado al oeste de la capital, ha sido multado por cometer hasta siete infracciones de tráfico de una tacada: conducía borracho, sin carné ni seguro, hizo una maniobra arriesgada, se saltó un stop, circuló en sentido contrario, derrapando y en zig-zag y, por si fuera poco, estuvo a punto de chocar contra una patrulla de la policía local. Se enfrenta a una multa de 2.700 euros."
¿Multa? ¿Pero le van a volver a dejar llevar algo más que un triciclo? (cuando se saque el carné, quiero decir)
Sancionado por siete infracciones en una sola noche (El País)
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Lucky dog inherits $12m fortune (BBC)
Una perra hereda 12 millones de dólares (Diario de León)
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